Comparativas · Cara a cara

DistroKid vs TuneCore: cuál conviene en 2026

Las dos cobran suscripción, las dos llegan a las mismas tiendas y las dos te liquidan el 100% de las regalías de grabación. La diferencia real está en otro lado, y define cuál te conviene.

Actualizado: agosto de 2026

La respuesta corta

Si estás comparando DistroKid vs TuneCore es porque ya decidiste lo más difícil: pagar una cuota fija en vez de regalar un porcentaje de tus regalías para siempre. Esa parte está bien resuelta. Lo que queda es elegir entre dos empresas que, en la superficie, hacen exactamente lo mismo.

DistroKid gana por precio y simplicidad: es más barata, sube más rápido y con una sola cuota anual publicás todo lo que quieras. TuneCore gana si componés tu música y querés que alguien cobre además tus regalías de composición, porque tiene administración editorial y DistroKid no. Para distribución pura, DistroKid; para distribución + publishing en un solo lugar, TuneCore.

Escritorio con una notebook abierta y una hoja con dos columnas comparadas a mano
La comparación útil no es de precios de lista: es de qué hace cada una con tu música y con tu plata.

Todo lo demás (cuántas tiendas alcanzan, cuánto tardan y si se quedan con tus derechos) está prácticamente empatado. Las dos entregan a las mismas plataformas principales, ninguna adquiere la propiedad de tus grabaciones y ninguna te obliga a exclusividad. Comparar por esos criterios no te va a dar una respuesta, porque no hay diferencia que medir.

Cómo cobra cada una

Acá empiezan las diferencias reales. Las dos son suscripciones anuales, pero están construidas con lógicas distintas: una vende un producto plano y le agrega extras, la otra vende niveles.

DistroKid: una cuota anual y subís lo que quieras

El plan base de DistroKid cuesta alrededor de USD 23 al año e incluye lanzamientos ilimitados para un nombre de artista. Esa es toda la propuesta y su fuerza: no importa si sacás un single o doce, pagás lo mismo. Los planes superiores, que rondan los USD 40 y los USD 90 anuales, no agregan más lanzamientos, agregan más nombres de artista y algunas funciones incluidas que en el plan base son adicionales.

Para un artista que publica seguido y tiene un solo proyecto, es difícil encontrar algo más barato dentro del modelo de suscripción. Doce singles al año en el plan base salen menos de dos dólares por lanzamiento.

TuneCore: planes por niveles y una escalera de precios

TuneCore organiza todo en niveles. Hay un escalón de entrada de alrededor de USD 15 al año, escalones intermedios cerca de USD 30 y un nivel profesional que ronda los USD 50 anuales por artista, con más funciones de análisis, promoción y soporte a medida que subís. También existe un nivel sin costo de entrada que se financia reteniendo un porcentaje de tus regalías, que es un modelo completamente distinto al de la suscripción.

El escalón de entrada de TuneCore es más barato que el de DistroKid. El problema aparece cuando necesitás lo que está arriba: la escalera sube rápido y, si manejás varios artistas, se multiplica.

Qué implica cada modelo según cuánto lanzás

El costo por lanzamiento es la métrica que ordena la decisión mejor que el precio de lista. Una estimación con precios aproximados:

Lanzamientos por añoDistroKid (plan base)TuneCore (nivel medio)Diferencia anual
1 single~USD 23~USD 30TuneCore ~USD 7 más
4 singles~USD 23~USD 30TuneCore ~USD 7 más
12 lanzamientos~USD 23~USD 30TuneCore ~USD 7 más
2 nombres de artista~USD 40~USD 60TuneCore ~USD 20 más
4 nombres de artista~USD 90~USD 120TuneCore ~USD 30 más

Todos los precios y todas las funciones que describimos de estas dos empresas son aproximados y de referencia, y están verificados en agosto de 2026. Tanto DistroKid como TuneCore cambian planes, nombres de plan, funciones incluidas y promociones sin aviso, y los importes pueden variar según el país y los impuestos locales. Verificá siempre en el sitio oficial de cada una antes de contratar. Lo que sí se mantiene estable, y es lo que conviene comparar, es el modelo: DistroKid vende una cuota plana con extras, TuneCore vende niveles.

Qué incluye cada una y qué se paga aparte

Las dos publican una lista de funciones que suena completa. En la práctica, buena parte de lo que un artista termina usando es un adicional pago en las dos plataformas. Esta es la parte que no aparece en las tablas de precios.

Lo que en DistroKid se paga aparte

  • Nombres de artista extra. El plan base cubre uno solo. Un segundo proyecto implica subir de plan, no pagar un pequeño adicional.
  • Servicios de catálogo y promoción. Cosas como páginas de preguardado, promoción en redes o herramientas de análisis avanzadas van por fuera del plan base.
  • Mantener la música publicada. Si dejás de pagar la suscripción, tu catálogo sale de las tiendas salvo que contrates el complemento que lo deja congelado ahí. Es el punto que más sorprende a la gente.
  • Cobro de composición. Directamente no lo hace: es un servicio que no existe en DistroKid.

Lo que en TuneCore se paga aparte

  • Subir de nivel. Funciones de análisis, herramientas de promoción y prioridad de soporte están repartidas entre los escalones: lo que necesitás suele estar uno más arriba del que contrataste.
  • Cada artista adicional. El precio es por nombre de artista, así que un productor con tres alias paga tres veces.
  • La administración editorial. Es un servicio separado con su propio costo de entrada y su propia comisión sobre lo recaudado.
  • Servicios de marketing. Campañas, playlisting y sincronización se venden como productos aparte.

Lo que las dos incluyen sin cargo

Para ser justos, hay bastante que viene incluido en las dos y que hace veinte años había que pagar por separado: los códigos ISRC y UPC de cada grabación y cada release, la entrega a más de un centenar de tiendas y servicios, la monetización de Content ID en YouTube y el reparto entre colaboradores mediante splits. Ninguna de las dos se queda con la propiedad de tu música ni te ata a exclusividad, y las dos permiten dar de baja un release cuando quieras.

DistroKid vs TuneCore: la tabla completa

Todo junto, punto por punto. Agregamos una tercera columna con World Music solo como referencia de un modelo distinto, porque no es el objeto de esta comparación:

DistroKidTuneCoreWorld Music
Modelo de cobroSuscripción anual planaSuscripción anual por nivelesSuscripción ~USD 1/mes
Costo de entrada (aprox.)~USD 23/añoDe USD 15 a 50/año~USD 12/año
Comisión sobre regalías0% en planes pagos0% en planes pagos0%
LanzamientosIlimitadosIlimitadosIlimitados
Nombres de artista incluidos1 en el plan baseSegún el planSin límite por plan
Administración editorialNo
Splits entre colaboradores
Cobro directo de cada colaboradorNoNo
Soporte en españolNoNo
Velocidad de entrega24 a 72 h típico24 a 72 h típico24 a 48 h
ISRC y UPC incluidos
ExclusividadNoNoNo

Una aclaración honesta sobre la fila de administración editorial: DistroKid ofrece un servicio de publishing como complemento pago aparte, mientras que en TuneCore es una línea de negocio central y con más recorrido. La tilde no significa que sean equivalentes. World Music no ofrece publishing: si te importa cobrar composición, esta comparación no la ganamos nosotros.

La diferencia más grande: administración editorial

Si hay un motivo para elegir TuneCore por sobre DistroKid, es este. Y si hay un motivo para no pagarlo, también.

Qué es la administración editorial, en criollo

Toda canción genera dos ingresos distintos. Uno es el de la grabación: lo que paga Spotify por cada reproducción de tu archivo de audio. Ese lo cobra la distribuidora y es lo que ves en cuánto paga Spotify por reproducción. El otro es el de la composición: lo que se le paga a quien escribió la música y la letra, cada vez que la canción suena, se versiona, se pone en una serie o se toca en una radio.

Ese segundo ingreso no lo cobra la distribuidora: lo recaudan las sociedades de gestión de cada país y una maraña de agencias internacionales. La administración editorial es el servicio de ir a buscar esa plata a todos esos lugares en tu nombre. TuneCore lo hace. DistroKid, en su producto principal, no.

Cuánto se queda TuneCore por hacerlo

El esquema habitual combina un costo de entrada de alrededor de USD 75 por única vez con una comisión de entre el 10% y el 15% sobre lo que efectivamente recaude. Esa comisión es sobre publishing, no sobre tus regalías de grabación: la distribución sigue siendo al 100%.

Cifras aproximadas y sujetas a cambio. Antes de contratar publishing con cualquier proveedor, verificá en el sitio oficial el costo de entrada, el porcentaje de comisión y, sobre todo, si el contrato te pide exclusividad de administración y por cuánto tiempo. Un contrato editorial es más difícil de deshacer que una suscripción de distribución.

Cuándo esto no te sirve para nada

Acá va la parte que TuneCore no te va a decir: si no componés lo que grabás, porque cantás covers, interpretás temas de otro autor o sos productor de instrumentales registradas a nombre de terceros, la administración editorial no tiene nada que recaudar para vos y estás pagando por un servicio vacío.

Y si sí componés pero tu música todavía genera poco, la cuenta tampoco cierra. El publishing suele representar una fracción del ingreso de grabación: si el año pasado hiciste USD 80 en Spotify, lo que hay para recaudar por composición no paga el costo de entrada del servicio. Conviene esperar, registrarte directamente en la sociedad de gestión de tu país (SADAIC en Argentina, SGAE en España, SACM en México) y contratar administración cuando el volumen lo justifique.

  • Te conviene: componés tus temas, ya tenés varios cientos de miles de reproducciones anuales y música sonando en más de un país.
  • No te conviene todavía: componés pero recién arrancás. Registrate en la sociedad de tu país y volvé a mirarlo el año que viene.
  • No te sirve: no sos el autor de lo que publicás.

DistroKid o TuneCore según tu caso

La pregunta DistroKid o TuneCore no tiene una respuesta universal, pero sí tiene una respuesta bastante clara para cada perfil:

Si vos…ConvienePor qué
Recién empezás con tu primer singleDistroKidMás barata, más simple y no vas a usar nada de lo que TuneCore cobra de más.
Lanzás un single por mesDistroKidCon lanzamientos ilimitados, el costo por release se vuelve insignificante.
Componés y ya tenés volumenTuneCoreEs la única de las dos donde distribución y publishing viven en la misma cuenta.
Tenés tres o más proyectosNinguna con comodidadLas dos cobran por nombre de artista y el costo anual se multiplica.
Grabás covers o temas de otrosDistroKidEl publishing de TuneCore no tiene nada que recaudar en tu nombre.
Tu audiencia es 100% latinaDepende del soporteNinguna atiende en español de forma consistente; pesa más que el precio.
Sacás un álbum cada tres añosNinguna de las dosPagar suscripción los años que no publicás no cierra: mirá modelos de pago único.

Esa última fila merece una aclaración: si publicás muy de vez en cuando, el modelo de suscripción, el de las dos por igual, trabaja en tu contra, y conviene mirar un esquema de pago único por lanzamiento. La cuenta completa de los tres modelos está en precios de distribución musical.

Músico sentado revisando en el teléfono cuánto generó su música el último mes
El costo real de una distribuidora no se mide en la cuota anual, sino en lo que llega a tu cuenta al final.

Lo que ninguna de las dos resuelve bien

Hasta acá comparamos DistroKid vs TuneCore en sus propios términos. Pero si hacés música en español y vivís en Argentina, México, Colombia, Chile o España, hay dos problemas que las dos comparten y que no aparecen en ninguna tabla de funciones.

El soporte no está en tu idioma ni en tu horario

Las dos son empresas estadounidenses con soporte pensado en inglés. TuneCore tiene el sitio traducido y más presencia comercial en algunos mercados, pero cuando una entrega se traba, cuando un release queda rechazado por un metadato o cuando un cobro no aparece, la conversación real termina siendo por ticket, en inglés y con días de diferencia horaria de por medio.

Suena menor hasta que te pasa a cuarenta y ocho horas de un lanzamiento con fecha anunciada. Es, en la práctica, el motivo más común por el que artistas hispanohablantes terminan migrando.

Los medios de cobro no son locales

Retirar tu plata suele implicar pasar por intermediarios pensados para otro mercado, con mínimos de retiro, comisiones de cambio y, en algunos países, un trámite bancario que se come una parte de un pago que ya era chico. En países con controles cambiarios, un retiro de USD 40 puede perder un porcentaje incómodo entre comisión y tipo de cambio.

Los splits reparten, pero no pagan a cada uno

Las dos ofrecen splits: podés indicar que el 30% del track va para el productor. Lo que suele quedar del lado del artista principal es la gestión de que cada colaborador tenga su cuenta activa, acepte y cobre. Cuando el reparto no se resuelve de punta a punta, alguien termina recibiendo todo y transfiriendo a mano, todos los meses, para siempre. Cómo debería funcionar un reparto que se cierra solo está explicado en splits de regalías.

Qué alternativas regionales existen

Si estos tres puntos pesan más que la diferencia de precio entre DistroKid y TuneCore, tiene sentido mirar opciones con anclaje regional. OneRPM tiene equipos en Latinoamérica y trabaja por comisión en vez de suscripción, lo que conviene mientras generás poco y deja de convenir apenas despegás. World Music trabaja con suscripción de USD 1 al mes, 0% de comisión, soporte en español y splits donde cada colaborador cobra en su propia cuenta. El panorama completo, con las cinco opciones enfrentadas, está en la comparativa de distribuidoras y en alternativas a DistroKid.

Con todo lo anterior dicho: si ya estás cómodo en DistroKid o TuneCore, tu catálogo está entregado y cobrás sin problemas, no hay ninguna urgencia en migrar. Cambiar de distribuidora tiene un costo de tiempo real y algún riesgo de metadatos. Vale la pena cuando hay un problema concreto que resolver, no por ahorrar diez dólares al año.

Cómo cambiar de una a otra sin perder reproducciones

Se puede migrar entre DistroKid y TuneCore, o desde cualquiera de las dos hacia otra distribuidora, en cualquier momento y sin permiso de nadie. Ninguna de las dos exige exclusividad. Lo único que importa es el orden de los pasos y un código de doce caracteres.

  1. 1

    Anotá todos tus ISRC y UPC

    Antes de tocar nada, exportá o copiá el código ISRC de cada track y el UPC de cada release. Son la identidad de tu música para las plataformas: mientras se mantengan, Spotify entiende que es la misma grabación de siempre.
  2. 2

    Cargá el catálogo en la nueva distribuidora

    Subí cada release con esos mismos códigos, el mismo nombre de artista escrito exactamente igual, con las mayúsculas y las tildes incluidas, y los mismos títulos. Una diferencia mínima crea un perfil duplicado que después cuesta unificar.
  3. 3

    Esperá la confirmación de entrega

    No hagas nada más hasta ver el catálogo entregado y en vivo en las tiendas desde la nueva cuenta. Suele tomar entre 24 y 72 horas.
  4. 4

    Recién ahí dá de baja la anterior

    Pedí el takedown en la distribuidora vieja y cancelá la suscripción. Si lo hacés al revés, tu música desaparece de las tiendas unos días y podés perder posiciones en playlists.
  5. 5

    Reclamá tus últimas regalías

    La distribuidora anterior te sigue debiendo lo generado antes del takedown, con el desfase habitual de la industria. Revisá el mínimo de retiro y no cierres la cuenta hasta haber cobrado.

La regla que resume todo: primero se sube, después se baja. Y si conservás el ISRC, no perdés ni una reproducción del historial.

Preguntas frecuentes

Depende de qué necesites. DistroKid es más barata y más simple si solo querés que tu música esté en las tiendas. TuneCore conviene si además componés y querés que alguien te cobre las regalías de composición, porque tiene administración editorial y DistroKid no. Para distribución pura, la cuenta casi siempre da a favor de DistroKid.