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CD Baby: cómo funciona, cuánto cuesta y si todavía conviene

El pago único por lanzamiento suena a la opción más simple, y para cierto artista lo es. La comisión permanente sobre tus regalías es la parte que casi nadie mira. Acá está el modelo entero, los casos en que CD Baby sigue siendo la mejor decisión, y lo que cambia si cobrás desde Latinoamérica.

Actualizado: agosto de 2026

La respuesta corta

CD Baby cobra un pago único por cada lanzamiento y después retiene una comisión de alrededor del 9% sobre las regalías que ese lanzamiento genere, sin fecha de vencimiento. Conviene si sacás poco material: un álbum cada varios años, sin planes de publicar seguido. Si lanzás dos o más veces por año, cada release vuelve a pasar por caja y el modelo deja de ser cómodo.

Es una de las distribuidoras más antiguas del mundo independiente: empezó vendiendo CDs por correo cuando todavía no existía el streaming como negocio, y muchos artistas la asocian a esa época. Hoy es una distribuidora digital como cualquier otra, con la particularidad de que mantuvo el modelo de cobro que la hizo conocida: pagás una vez por subir el disco, no pagás renovación, y ellos se llevan un porcentaje de lo que entra.

Esa combinación tiene una consecuencia que conviene entender antes de decidir: el pago único no es realmente único, porque la comisión no caduca. Si dentro de seis años ese álbum sigue generando, CD Baby sigue cobrando su parte. Todo lo demás en esta página desarrolla esa idea, y también la pregunta que para un artista de la región pesa más que el precio de lista: cuando la plata está generada, cómo hace para llegar hasta tu bolsillo.

Escritorio con una planilla de catálogo musical mostrando códigos ISRC y UPC junto a las fechas de lanzamiento de cada release
Antes de comparar distribuidoras, tener el catálogo con sus ISRC y UPC ordenado te ahorra la mitad de los problemas.

Cómo funciona el pago único + comisión

Qué pagás al subir

El cobro es por lanzamiento, no por tiempo. Subís un single y pagás una tarifa; subís un álbum y pagás otra, más alta. Ese pago cubre la entrega a las tiendas, la generación de los códigos y el mantenimiento del lanzamiento en catálogo. No hay renovación anual: el release queda publicado sin que tengas que volver a poner plata para sostenerlo.

Para alguien que viene de una suscripción, esa parte es genuinamente cómoda. No hay una fecha en el calendario en la que, si no pagás, tu música desaparece de Spotify. Es el argumento más fuerte de CD Baby y no hay que minimizarlo.

Qué se descuenta después, para siempre

Acá está la letra chica. Sobre cada peso que genere ese lanzamiento, CD Baby retiene una comisión del orden del 9% antes de liquidarte. No es un cargo de una vez ni un porcentaje decreciente: se aplica mes a mes, mientras el release siga distribuido. Si el disco despega tres años después de publicado, la comisión se aplica igual sobre esos ingresos nuevos.

No es una trampa ni un abuso: una comisión de distribución es lo normal en la industria y nosotros también cobramos la nuestra, del 20% sobre las regalías netas. Lo que conviene entender antes de firmar es la estructura: acá el porcentaje va pegado a cada release y sigue corriendo aunque vos dejes de usar la plataforma. Los modelos de cobro que existen en el mercado, con el nuestro incluido, están en precios de distribución musical.

Qué incluye y qué no

La entrega a las tiendas principales está incluida, igual que en el resto de las distribuidoras grandes: Spotify, Apple Music, YouTube Music, Amazon, Deezer, TikTok y las tiendas regionales. En eso no hay diferencia relevante entre las opciones del mercado, y quien te venda "más plataformas" como argumento central te está vendiendo humo: mirá a qué plataformas llega la distribución y vas a ver que el listado es prácticamente el mismo en todas.

Lo que queda afuera, y suele ser lo que decide, es el reparto automático con colaboradores, el soporte en tu idioma y la velocidad con la que la plata llega a tu cuenta.

Los importes, el porcentaje de comisión y las funciones de CD Baby que describimos acá son aproximados, están verificados en agosto de 2026 y cambian sin aviso previo. Verificalos siempre en el sitio oficial antes de contratar. Lo que se mantiene estable, y es lo que conviene comparar, es el modelo: pago inicial fijo más un porcentaje permanente sobre lo que generes.

Cobrar desde Latinoamérica: la comparación que sí importa

Comparar precios de lista entre distribuidoras es un ejercicio que casi nunca termina cambiando una decisión: estamos hablando de unos pocos dólares al año. Para un artista que vive en la región hay una pregunta bastante más pesada, y es la que casi ninguna comparativa se hace: cuando la plata ya está generada, ¿cómo llega hasta vos?

Dónde se corta el recorrido del dinero

Las distribuidoras internacionales liquidan por los canales tradicionales: PayPal o transferencia a una cuenta bancaria. En Estados Unidos o en Europa eso es un trámite invisible. En varios países de Latinoamérica no lo es: hay controles de cambio, cuentas en dólares que no se pueden abrir, feriados cambiarios, comisiones que se comen una liquidación chica y saldos que quedan meses esperando a que se destrabe algo que no depende de vos.

No es mala intención de nadie: es infraestructura financiera. Pero es el motivo por el que un artista de Bogotá, de Rosario o de Guadalajara puede tener regalías generadas y no tenerlas en la mano. Antes de contratar, fijate en el sitio oficial de cada distribuidora qué métodos de pago habilita realmente en tu país, porque cambian y no siempre están a la vista.

Cómo cobrás con World Music

Las regalías se acreditan en USDC, una moneda digital diseñada para valer un dólar, en una wallet que es tuya y funciona sobre la red Solana. No hace falta cuenta bancaria en el exterior ni PayPal: el saldo aparece ahí y desde ahí lo pasás a moneda local en el exchange que uses en tu país. La wallet no tiene frase semilla que anotar ni que perder: las claves las resguarda Privy, atadas a tu cuenta. Y cada acreditación queda registrada on-chain, así que podés verificar por tu cuenta que el movimiento existió y por cuánto fue. El recorrido completo, con sus costos y sus impuestos, está en cómo cobrar tus regalías.

Qué cobramos nosotros, sin letra chica

Para que quede dicho en la misma página donde te contamos lo que cobra otro: la membresía de World Music es de USD 1 al mes y retenemos el 20% de las regalías netas; el 80% restante es tuyo. Es una comisión de distribución, del mismo tipo que la de CD Baby, y está escrita en el contrato que firmás. Con eso van los lanzamientos ilimitados, los códigos ISRC y UPC, los splits por canción, el soporte en castellano y el cobro en USDC.

Si tu único criterio es el porcentaje más bajo del mercado, hay opciones que cobran menos que nosotros y está bien que las mires. Lo que ellas no te dan es el resto de la lista.

La pregunta útil antes de elegir distribuidora no es cuál sale dos dólares menos, sino cuál te deja cobrar sin depender de una cuenta bancaria en el exterior y cuál te atiende en tu idioma el día que una entrega se traba a tres días del lanzamiento.

Pago por release, suscripción o comisión: cuál encaja en tu caso

Hay cuatro formas de cobrar en distribución digital y cada una encaja en un escenario distinto. Confundir cuál te toca es el error más caro que se puede cometer acá.

Pago único por lanzamiento

Pagás al subir y no volvés a pagar por sostenerlo. Gana cuando tenés pocos lanzamientos y catálogo estable. El costo escala con la cantidad de releases, no con el tiempo: si sacás cuatro singles en un año, pagaste cuatro veces.

Suscripción fija

Pagás por período y publicás sin límite. Encaja cuando lanzás seguido: el costo escala con el tiempo, no con el volumen, así que da igual si subís un single o veinte en el año. La contracara es que si dejás de pagar, la música se baja de las tiendas.

Comisión pura sobre regalías

No ponés nada por adelantado y cedés un porcentaje, del orden del 15% en OneRPM. Es el modelo más cómodo para arrancar sin poner plata, y el porcentaje empieza a pesar a medida que el catálogo genera.

Suscripción más comisión: el modelo nuestro

Es el de World Music y lo decimos con todas las letras: USD 1 al mes más el 20% de las regalías netas, con lanzamientos ilimitados. El artista se queda con el 80%. La cuota baja mantiene la puerta abierta para publicar cuando quieras sin volver a poner plata por cada release, y la comisión es lo que sostiene la parte cara del servicio: el soporte en castellano, el reparto automático entre colaboradores y un circuito de pago que no depende de que tengas cuenta bancaria en el exterior.

Tu situaciónModelo que encajaPor qué
Un álbum cada 3 o 4 añosPago único (CD Baby)No pagás nada los años que no publicás.
1 lanzamiento por año, catálogo chicoEmpate: decide el servicioEn plata la diferencia es de pocos dólares al año.
2 o más lanzamientos por añoSuscripciónCada release adicional en pago único vuelve a pasar por caja.
Primer single, presupuesto ceroComisión puraNo ponés plata mientras probás si funciona.
Repartís con productores o featuringsSuscripción con splitsSin reparto automático, alguien transfiere a mano todos los meses.
Cobrás desde LatinoaméricaEl que te pague sin cuenta en el exteriorEl método de cobro define si la plata llega o queda trabada.
Dos personas comparando planes de distribución musical en una pantalla, con anotaciones sobre modelos de cobro y comisiones
La comparación útil no es de precios de lista: es de qué te resuelve cada modelo en tu situación concreta.

Su punto fuerte real: los años que no publicás

Vale decirlo sin rodeos, aunque no nos convenga: hay un artista para el que CD Baby es la mejor opción del mercado, y no es un caso raro.

El artista de catálogo cerrado

Grabaste un álbum, lo publicaste, y no tenés planes de sacar nada nuevo en los próximos tres o cuatro años. Quizás porque la banda se separó, quizás porque la música no es tu actividad principal, quizás porque estás en otro proyecto. Ese disco genera unos pocos dólares al mes y querés que siga estando disponible sin pensar en él.

En ese escenario, una suscripción te cobra todos los meses por un catálogo que no crece, y si dejás de pagarla, tu música baja de las tiendas. El pago único elimina ese riesgo por completo: no hay una factura que se pueda vencer. Es una tranquilidad real y tiene un valor que no aparece en ninguna planilla.

El catálogo histórico y la confianza

CD Baby lleva décadas operando y liquidando regalías. Para un artista que desconfía de las plataformas nuevas, y es una desconfianza razonable en una industria donde varias distribuidoras cerraron dejando catálogos colgados, esa antigüedad es un argumento legítimo. Nosotros somos de los más nuevos del grupo y no tenemos ese historial: es una diferencia a favor de ellos.

Si estás en el caso de catálogo cerrado, quedate donde estás. Migrar tiene un costo en tiempo y un riesgo pequeño pero real de duplicar perfiles. Cambiar para ahorrar cinco dólares al año no tiene sentido.

Dónde queda corto para un artista hispanohablante

Cada lanzamiento vuelve a pasar por caja

Como el cobro es por release, publicar seguido significa pagar seguido, y eso termina cambiando decisiones artísticas. El single suelto que se te ocurrió el mes pasado, el demo que querías sacar sin producción, el remix del tema que funcionó: todo eso compite contra un costo, y mucha gente termina guardando material que podría haber publicado.

Con una suscripción de lanzamientos ilimitados esa conversación no existe: subís cuando querés y no volvés a poner plata por cada release. Es una diferencia de hábito más que de plata.

El cobro asume una infraestructura que no todos tienen

El flujo termina en PayPal o en una transferencia a tu banco, que es lo estándar de la industria y funciona sin fricción en Estados Unidos y en Europa. Si estás en un país con controles de cambio o sin forma simple de recibir dólares, ese último tramo es el que te complica, y no hay metadato que lo arregle. Está desarrollado más arriba, en cobrar desde Latinoamérica.

Sin soporte en español

La plataforma y la atención funcionan en inglés. Se puede trabajar así, y mucha gente lo hace, pero cuando una entrega se rechaza por un metadato mal cargado a tres días de tu fecha de lanzamiento, escribir el ticket en otro idioma y esperar la respuesta en otro huso horario cambia bastante la experiencia. Es una diferencia práctica, no una queja de marketing.

Splits limitados

El reparto entre colaboradores es donde el modelo muestra más límite. Sin splits automáticos, alguien tiene que cobrar todo y transferir a mano al productor, al featuring y al que puso la guitarra, todos los meses, para siempre. Funciona hasta que alguien se olvida, o hasta que la relación se enfría y el dinero se vuelve un problema.

En World Music, los splits son automáticos: invitás por email a cada colaborador, cada uno acepta desde su cuenta y cobra directo su parte. Lo que nadie acepta queda retenido a su nombre hasta que aparezca. Nadie tiene que ser el tesorero del grupo.

Los tiempos de cobro

La industria trabaja con un desfase largo entre lo que reporta la plataforma y lo que llega a tu cuenta: a los 45 a 60 días que tarda la plataforma en reportar y pagar, la mayoría de las distribuidoras le suma otros 60 a 90 días. Nosotros acreditamos apenas se procesa la liquidación, sin esa espera adicional. No es un detalle menor cuando estás financiando el próximo lanzamiento con lo que entra del anterior.

Administración editorial: qué es y cuándo conviene

CD Baby ofrece, además de la distribución, un servicio de administración editorial. Es un producto distinto y conviene entenderlo aparte, porque se confunde permanentemente con la distribución.

Qué es el publishing y por qué es otra plata

Tu música genera dos derechos separados: el de grabación, que es lo que cobra el dueño del máster y lo que te liquida la distribuidora, y el de composición, que le corresponde a quien escribió la canción y se recauda por otro circuito, el de las sociedades de gestión. Si componés tus temas, te corresponden los dos, y la distribuidora sola solo te trae uno. Está explicado en detalle en la guía de regalías musicales.

Qué cobra el servicio

La administración editorial suele funcionar con una comisión sobre lo recaudado, del orden del 10% al 15% en el mercado según el proveedor, y a veces con un cargo de alta. A cambio, registra tus obras en las sociedades de todo el mundo y persigue el cobro en mercados donde vos no tenés representación. Verificá el porcentaje vigente en el sitio oficial: cambia.

Cuándo conviene y cuándo no

  • Conviene si tu música se escucha en varios países y no tenés forma de registrar tus obras en cada sociedad local.
  • Conviene si otros artistas graban tus canciones y necesitás perseguir esa recaudación.
  • No conviene si el 90% de tus reproducciones son de tu propio país: registrarte directo en la sociedad local te deja el 100%.
  • No conviene si ya estás afiliado y cobrando: dos registros de la misma obra generan conflictos y retrasos.

En Argentina la sociedad es SADAIC, en España SGAE, en México SACM, en Colombia SAYCO y en Chile SCD. Afiliarse tiene un costo bajo y una gestión trámite, pero es una sola vez y después cobrás sin intermediarios.

Contratar una administración editorial es una decisión independiente de tu distribuidora. Podés distribuir con una y administrar con otra, o no administrar con nadie. Que te lo ofrezcan en el mismo carrito no significa que tengan que ir juntos.

CD Baby frente a World Music, DistroKid y OneRPM

CD BabyWorld MusicDistroKidOneRPM
ModeloPago único por releaseUSD 1/mes + comisiónSuscripción anualSin costo inicial
Comisión sobre regalías~9%20%0% en el plan base~15%
Lanzamientos incluidosSe paga cada unoIlimitadosIlimitadosIlimitados
Splits automáticosNoSíSíSí
Soporte en españolNoSíNoSí
Cómo cobrásCanales tradicionalesUSDC en tu walletCanales tradicionalesCanales tradicionales
ISRC y UPC sin costoSíSíSíSí
ExclusividadNoNoNoNo
Cuota si no publicás nadaNingunaUSD 12 al añoRenovación anualNinguna

Los precios, los porcentajes y las funciones de terceros que figuran en esta tabla son aproximados, están verificados en agosto de 2026 y pueden haber cambiado desde la última actualización de esta página. Confirmalos en el sitio oficial de cada distribuidora. La comparación completa de los cinco modelos está en la comparativa general.

Si venías comparando con otras opciones del mercado, también tenemos el análisis de DistroKid frente a TuneCore y el de alternativas a DistroKid, que incluye los casos en que conviene quedarse donde estás.

Cómo migrar desde CD Baby conservando el ISRC

Se puede cambiar de distribuidora en cualquier momento y sin perder reproducciones. Lo único que importa es el orden de los pasos.

  1. 1

    Descargá tus códigos antes de tocar nada

    Entrá al panel de CD Baby y anotá el ISRC de cada track y el UPC de cada release. Sin esos códigos no hay migración limpia: son la identidad de tus grabaciones en todo el sistema. Si no sabés qué son, mirá la guía del código ISRC.
  2. 2

    Cargá el catálogo en la nueva distribuidora

    Subí cada lanzamiento usando exactamente esos mismos ISRC y UPC, con el nombre de artista escrito idéntico y los títulos sin variaciones. Una coma de más crea un perfil duplicado en Spotify y recuperarlo después es un trámite largo.
  3. 3

    Esperá la confirmación de entrega

    No hagas nada más hasta que veas el lanzamiento entregado y reconciliado en las tiendas. En World Music eso suele resolverse en 24 a 48 horas.
  4. 4

    Recién ahí pedí la baja en CD Baby

    Con el catálogo ya vivo del otro lado, solicitá el retiro de la distribución anterior. Al mantenerse el ISRC, las plataformas entienden que es la misma grabación y conservás reproducciones, posiciones en playlists y oyentes mensuales.
  5. 5

    Cobrá lo que quedó pendiente

    Las regalías ya devengadas se te liquidan igual después de la baja, con los plazos habituales. Revisá el panel unos meses más antes de cerrar definitivamente la cuenta.

Nunca al revés. Si pedís la baja primero, tu música desaparece de las tiendas durante los días que tarde la nueva entrega, y en ese hueco podés perder posiciones de playlist editorial y algorítmica que costó meses conseguir.

Qué pasa con tu música si dejás de usarlos

Si pedís la baja

El lanzamiento se retira de las tiendas en un plazo de días y deja de generar regalías por esa vía hasta que lo vuelvas a publicar con otra distribuidora. El pago inicial no se devuelve: fue por el servicio de entrega, no por un período de tiempo.

Si simplemente dejás de entrar

Como no hay renovación, no pasa nada: el release sigue publicado y la comisión se sigue aplicando sobre lo que genere. Es la diferencia fundamental con una suscripción, donde dejar de pagar implica que la música se baja. Acá el catálogo sobrevive a tu desinterés, y también lo hace el 9%.

Los derechos de tu música

CD Baby, como cualquier distribuidora seria, no adquiere derechos sobre tus grabaciones: entrega y cobra en tu nombre. Vos seguís siendo el dueño del máster. Eso es lo esperable del mercado y también lo que hacemos nosotros: el artista conserva el 100% de sus derechos, sin exclusividad y con libertad de irse cuando quiera. Donde sí hay que leer con lupa es en los contratos que incluyen servicios de sello, porque ahí a veces sí se ceden porcentajes del máster.

Si venís de CD Baby y estás evaluando el cambio, la pregunta no es cuál sale unos dólares menos: es si te falta algo que hoy no tenés. Reparto automático con tus colaboradores, soporte en castellano, o poder cobrar sin una cuenta bancaria en el exterior. Si ninguna de las tres te falta, quedate tranquilo donde estás: migrar tiene un costo de trabajo real y no vale la pena sin un motivo concreto.

Preguntas frecuentes

Cobra un pago único por lanzamiento, con un importe distinto para un single y para un álbum, y no te vuelve a cobrar por mantenerlo publicado. A eso se le suma una comisión cercana al 9% sobre las regalías que genere ese lanzamiento, que se descuenta siempre, todos los meses. Los importes cambian sin aviso: verificalos en el sitio oficial antes de pagar.